martes, 13 de noviembre de 2012

Agua y Naturaleza.


Cuando se trata de salud, no se puede no hablar de un elemento tan importante en la naturaleza como lo es el agua. Como humanos estamos compuestos de un alto porcentaje de agua, y por ende, es una parte importante del cuerpo.

La problématica actual no es la escasez del agua, ya que esta cumple un ciclo siempre dentro de lo que es el planeta (al menos así parece) y no se agota. Si puede que este ciclo varíe en las eras, beneficiando con su presencia a zonas y/o perjudicando otras.

En Sudamérica está el reservorio más grande de agua dulce del planeta, el Acuífero Guaraní . El agua dulce es la que diariamente nos permite saciar la sed, el ejercicio de la agricultura, ganadería, etc.

El agua por sí misma, en su ciclo, a través del filtrado por las diferentes capaz de la tierra busca depurarse, el problema surge cuando esa tierra está saturada de químicos no muy benéficos y que no sólo evitan un filtrado correcto, sino que a la vez la contaminan.

Por eso es importante, en la medida en que se encuentre la oportunidad, ejercer actividades no contaminantes y, por qué no, descontaminantes.

Pero más allá de la problemática de contaminación conocida que causan industrias, consumismo y agricultura, que de seguro irán disminuyendo en la medida en que las personas tomen conciencia y dejen de avalar estas prácticas, el agua aún sigue siendo un bien para nuestro organismo.

Pareciera ser un hábito poco adoptado por las personas la ingesta de agua pura, sin endulzantes, sin gases, colorantes y/o químicos extras, porque no es sabrosa o vistosa.
La cuestión es que disfrazar el agua con estas técnicas no es recomendable, ni en lo que refiere a la salud ni a la economía. Y que el agua no sólo hidrata sino que también oxigena, brinda minerales y ayuda a la depuración, a diferencia de las bebidas comerciales que sólo pueden contaminar.

Mismo todo lo que es agua envasada, que podría ser la alternativa para el caso de lugares donde escasea el agua potable, no lo es donde hay agua de grifo provenientes de plantas potabilizadoras, las cuales deben hacerse responsables por la calidad de ésta. El agua envasada se distribuye, por lo general, sin frío y en envases de plástico lo que aumenta el riesgo de contaminación con los gases emanados del envase.

Si es preciso tener en cuenta que la forma en que el agua es potabilizada y distribuida requiere de aditamento de cloro (*) para matar bacterias, por lo que resulta apropiado, el filtrado del agua para consumo, con filtros de carbón conectados al grifo o su exposición unos minutos al sol.

Hay que buscar personas con conocimiento y en lo posible sin intereses económicos para hacerse asesorar al momento de adquirir un filtro de agua. El agua tiene minerales importantes para el cuerpo y no sería muy recomendable que sean filtrados, por eso, son mejores los filtros no tan sofisticados ni tan caros.

A veces, puede ocurrir que el agua tenga niveles elevados de arsénico, lo cual sólo se soluciona con un equipo de ósmosis inversa, que de tratarse de agua proveniente de una planta potabilizadora, ésta debe ser la encargada de realizar el proceso y asegurar así los niveles aceptados de arsénico.
Lamentablemente hay una tendencia de algunas empresas potabilizadoras, que enumerando beneficios dudosos, proponen fluorar el agua y hasta recurren al aditamento de derivados de aluminio.

No conocemos si existan mecanismos oficiales de defensa de las personas contra estas políticas, pero si se sabe de grupos ambientalistas que se mueven mucho tratando de evitar que estas atrocidades ocurran.

Así, en pos de la salud del agua, recomendamos a las personas informarse sobre el estado del agua que consumen, sea en la empresa encargada de su calidad como del agua de pozo mandándola a analizar, sobretodo en áreas agropecuarias donde la tierra está demasiado en contacto con agroquímicos.

Las empresas suelen brindar información en sus sitios web.

Es apropiado no abusar en el uso del agua potable, no porque escasea sino porque el proceso de potabilización demanda mucha energía, trabajo y mantenimiento.

Salud.
(*) este químico, está cuestionado pero no declarado efectivamente perjudicial, por lo que ante la duda y existiendo en el mercado un potabilizador más apropiado como lo es el clorito de sodio que en contacto con el agua se convierte en dióxido de cloro y termina con las bacterias, es recomendable por sobre el cloro. 

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